Del primero al último: 23 festivales de Jerez

La cara B del Flamenco: Espacio de entrevistas a personas que mueven el flamenco. No solo artistas. No solo de aquí. No solo personas conocidas.

En estos días de balance del festival, publicamos la entrevista a una cursillista que asiste sin interrupción desde el primer festival y conocemos la evolución del festival desde su perspectiva. Leli Dores, bailaora, profesora y emprendedora del flamenco de Lepe.

Leli empezó a bailar con 4 años cuando empezó a tomar clases de sevillanas en Lepe con alguien que aprendía viendo la tele y que enseñaba en su casa. En ese momento no había escuelas en Lepe y poco imaginaba ella en ese momento que ella sería la primera en tenerla. Con pocos años ganó un concurso local de sevillanas y allí empezó su formación en flamenco. Con 8 años siguieron clases con Manolo Marín, traslados a Sevilla para poder ir a clases con Matilde Coral, y así hasta llegar al conservatorio de Sevilla gracias a una ayuda económica.

Empezó a bailar profesionalmente con 17 años, picoteando en algunas compañías e impartiendo clases en un colegio de Lepe. En ese momento empezó a darse cuenta que la enseñanza la llenaba más que actuar. Con 18 años empieza a dar clases en la peña de Lepe y se convierte en la primera maestra estable de la ciudad. Desde entonces ha seguido su vocación como formadora e impulsando proyectos en su ciudad, es una gran emprendedora. Cuando el Ayuntamiento de Lepe hizo el teatro de la ciudad, le ofrecieron encargarse del centro de enseñanza de danza. Hoy tiene más de 320 alumnos, lleva a cabo un festival de fin de curso de muy alto nivel al que asisten unas 1.800 personas y para el que es muy difícil conseguir entradas. (Doy fe que este fin de curso no es un simple festival de fin de curso, es un verdadero espectáculo, con un nivel que puede competir y desbancar a otros espectáculos profesionales).

Se ha dedicado en mayor medida a la enseñanza pero no por eso ha dejado de formarse. Ella empezó a venir a Jerez con 24 años. Al principio venia en verano, cuando se hacían “los veranos flamencos en el Astoria” y cursos en el Centro Andaluz de Documentación del Flamenco. Cuando empezó el festival de Jerez hace 23 años, ella se inscribió y desde entonces nunca ha dejado de venir.

Lo desconozco, pero no creo que muchas más personas tengan su perspectiva como cursillista durante 23 años.

ESDL: ¿Qué recuerdas de los primeros festivales de Jerez?

Leli: Sigo conservando el diploma de mi primer curso. Fue con Carmen Cortés. Recuerdo a maestros y profesores de los primeros años como Manolete, el Güito, Merche Esmeralda, Antonio Canales. Recuerdo el ambiente. En esos años entre mis compañeros de clases estaban artistas que ahora bailan en el Villamarta como Marco Flores. No eran los mismos perfiles que hoy. Durante los primeros años, mis compañeras y compañeros eran españoles y andaluces y la mayoría eran profesionales o en vías de serlo. Al principio sí que era un festival hecho para la gente de aquí o al menos ese era el perfil que venía. Recuerdo que en los cursos de los primeros años no había casi extranjeros, eso empezó al cabo de unos años. A los 4 o 5 años empezó a cambiar. Cada vez venían más cursillistas de fuera, hasta ser lo que es hoy. Hoy las alumnas españolas o andaluzas somos minoría o incluso únicas en un curso. No lo digo como algo negativo. Es bueno que se haya ampliado a todo el mundo, pero es una pena que ya no asistan los profesionales de aquí, sobre todo los de Andalucía. (No puedo evitar asentir. Le hago la entrevista a la salida de uno de mis cursos, donde solo somos dos españolas, y yo la única que vive en Andalucía y en Jerez).

ESDL: ¿Y por qué crees que ya no asiste este perfil más nacional?

Leli: Creo que hay muchos motivos. Uno de ellos creo que es el económico. Los precios se han disparado. Al principio, venir no suponía tanto peso económico. Hoy es complicado para muchos de mis compañeros que no se lo pueden permitir: cursos, alojamiento, manutención…es mucho para algunas personas. Es complicado poder vivir del flamenco aquí y no todo el mundo puede asumir el coste de los cursos. (Nb: Para los que no lo sabéis un curso de seis días en la programación oficial son 365 euros, incluye la entrada al Villamarta cada día y unos 160-180 euros en la programación privada). También creo que tiene que ver el nivel de los cursos. Si haces el esfuerzo económico para venir, y te inscribes a un curso de nivel avanzado, quieres trabajar duro y con compañeros que tengan ese mismo nivel para aprovechar bien el curso. Tengo la sensación que en los últimos años los niveles avanzados han bajado de nivel. Ya no se vigila tanto este aspecto. Esto hace que muchos profesionales de aquí ya no se inscriban a los cursos. Esta sensación es la que he comentado con compañeros de profesión: Que los niveles son más bajos y por lo tanto no vale la pena asumir el coste para venir, al menos como cursillista. Creo que el Festival tiene un competidor entre este perfil en la escuela “Amor de Dios” de Madrid u otros centros de formación de Sevilla, donde se imparten cursos con los mismos maestros que aquí, pero con menor precio y para niveles más avanzados. Todavía no he asistido pero se habla muy bien de los cursos de verano de Amor de Dios. Por lo que se las clases están llenas y los maestros son los mismos que se pueden encontrar aquí durante el Festival

ESDL: ¿Y aparte de los cursos, que destacarías de esos primeros años de festival?

Leli: El ambiente en las calles, en los bares, en las peñas. Tengo la sensación que había más intercambio entre nosotros. Nos juntábamos y charlábamos unos con otros aunque no nos conociéramos. Siento que compartíamos más y con más personas. Esa es mi sensación. Yo lo sigo haciendo pero con mi gente más cercana. Supongo que el idioma es una barrera y por eso ya no puedo hacerlo con el resto de cursillistas. Recuerdo las charlas y conversaciones espontaneas en La Reja o en el Gallo Azul, entre cursillistas, entre cursillistas y profesores, entre artistas y espectadores. Siguen habiendo charlas, pero tengo la sensación que estas conversaciones ya no son tan compartidas.

ESDL: ¿Cuál es el Festival que más recuerdas?

Leli: Muchos. Algunos por una cosa, otros por otra. Pero me viene a la cabeza el de hace tres años. Porque era el 20 aniversario. Creo que hubo más oferta de actividades. Y además bailé en el Festival. Y eso es algo muy importante para mí. Colaboré en un proyecto que hicimos en el mercado. Bailamos en la plaza de abastos durante el festival y fue una experiencia espectacular. Estrenamos el proyecto aquí en Jerez. Luego lo hemos hecho en otras poblaciones como Cabra o Jaén no hace mucho. Recuerdo que no se cabía en el mercado y recuerdo la experiencia con mucho cariño. El próximo 6 de abril lo repetimos en Lepe. También va a ser muy especial para mí.

ESDL: Llevas 23 años viniendo, sin faltar un solo año. ¿Por qué?

Leli: Porque a pesar de todo, el festival sigue siendo un momento muy especial. En mi caso yo he hecho una familia: “La familia del festival”. Compañeras a las que he conocido aquí y que a través de los años hemos forjado una fuerte amistad personal y profesional. Nos juntamos todos los festivales. Y no solo somos amigas, también compañeras de baile. El festival son “nuestros días”. Lo más bonito del festival son las relaciones que se tejen. Muchas personas solo se ven aquí una vez al año y mantienen una fuerte amistad.

ESDL: ¿Sabe el Festival de Jerez que llevas 23 años viniendo? ¿Te han contactado?

Leli: No sé si lo saben. Hace 5 o 6 años me contactaron desde la oficina, porque alguien les dijo que llevaba viniendo desde el primero y me regalaron una masterclass. Aunque no pude hacerla porque coincidió en fechas en las que ya no estaba. Pero no me han vuelto a contactar. He asistido a las 23 ediciones pero no siempre he estado en la programación oficial de cursos. Depende del año: He estado alternando, a veces con cursos de la programación oficial y a veces en clases en la oferta privada de las escuelas. Lo decido según el año y según el tipo de curso que quiero hacer. Por ejemplo este año he vuelto a apuntarme en la programación oficial, lo que me permite ir cada noche al Villamarta. Aunque este año no puedo quedarme los 15 días.

ESDL: ¿Y qué impresión tienes de esta edición?

Leli: Si hablamos de espectáculos, he visto algunos muy buenos en el Villamarta. Otros técnicamente muy buenos pero que no me han llegado o emocionado. De todo lo que he visto hasta ahora destacaría el de Jesús Carmona por su originalidad. Es muy diferente a todo lo que he visto hasta ahora y me encantó. Si hablamos de ambiente, veo menos gente. O esa es mi percepción, y yo me muevo mucho. Veo menos gente en el teatro y menos gente en las calles y en los bares. Es mi sensación, al menos durante esta primera semana. No soy la única que lo dice.

ESDL: ¿Qué cambiarias o mejorarías del Festival?

Leli: Uff…se pueden hacer muchas cosas! Por partes: Lo que me gustaría es que además del público internacional, pudieran volver los cursillistas profesionales de aquí. Daría más facilidades en precios y descuentos. Que sea más asequible para nosotros. Me falta mucho este colectivo. También pasa por controlar los niveles de las clases. Que los avanzados sean avanzados de verdad. Y haría una programación global de cursos: sin separar la oficial de la oferta privada o tener que escoger entre una y otra. Creo que sería bueno para todos. También que te pudieras apuntar a los cursos sin tener la entrada al Villamarta cada noche. Eso podría reducir el coste del curso y así podrías escoger que espectáculos quieres ver y cuales no y asistir a otras actuaciones que pueden interesarte más.

A nivel de comunicación me falta una agenda global. Cada espacio tiene su programación pero no se encuentra todo en un mismo lugar. Sería bueno tener una agenda donde se vea todo lo que pasa, sea en el lugar que sea, en el Villamarta, en La Guarida, en las peñas o en los tabancos y bares.

También me faltan actividades en las calles. Creo que deberían incentivarse espectáculos o actuaciones en las calles. En este momento le comento que este año hay flamenco en la plaza Plateros a las 19h, por iniciativa de los bares de la plaza. Su respuesta: “¿Ves? No lo sabía. Estaría bien que todo lo que pasa se vuelque en una misma agenda”.

A nivel de programación creo que hay cosas muy buenas pero también muchas que se repiten. Creo que estaría bien abrir más el campo a artistas que hasta ahora no han estado. Hay algunos que repiten cada año pero en cambio otros que no están presentes en la programación. No quiero decir que se eliminen algunos, sino que se complemente el programa dejando entrar a más artistas, y mejor si son de aquí.

ESDL: ¿Como ves el futuro del Festival?

Leli: Pues me preocupa. Desde hace unos pocos años creo que va perdiendo fuelle. Es algo que este año vamos comentando muchos. Hemos notado menos gente. Creo que es el momento de hacer cambios y de renovar cosas. Tiene mucho potencial y es un evento muy especial. Espero que no se pierda sino que se active. Y que vuelva a integrar a los cursillistas y espectadores de aquí. De aquí España, de Andalucía, y de Jerez por ejemplo. Yo no he coincidido nunca con nadie de Jerez en las clases. (Y no puedo evitar volver a asentir, porque yo tampoco he coincidido en clase con nadie de Jerez).

 

 

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